El mar de Vigo sorprende en la placidez interior creada por un río de nombre Verdugo. Verde es el llano que se descubre con las mareas, rico en mariscos bivalvos, como las ostras de Arcade; y con numerosas aves de invernada. Un mar que también puede amarse por la literatura: cantigas de amigo (canciones de amor medievales) y ficción de Jules Verne mezclada con los galeones hundidos de Rande. Aunque no coincida en el medio, la isla de San Simón, frente a la playa de Cesantes (Redondela), es el centro de todo este círculo posible de turismo cultural para un futuro inminente. Las marismas salpican el paisaje en la coincidencia de la desembocadura de los ríos Alvedosa y Maceiras en Redondela, ríos Verdugo y Uñó en Arcade y, sobre todo el río de Tuimil en Vilaboa, donde se extiende la de mayor importancia. En las salinas se extiende un amplio carrizal de phragmites, juncos, scirpus y sobre todo verdolaga marina. En las isla de San Simón existe un bosquete de carácter ornamental donde destacan extraordinarios ejemplares de boj. En marea baja se extiende una amplisima llanura intermareal con una excepcional comunidad de algas pardas y verdes.